8 minutos duró mi entrevista en los controles de inmigración del -irónicamente nombrado- aeropuerto libertad de la ciudad de newark. mentí en todas mis respuestas, más por nerviosismo que por tener algo que ocultar.
hace ya 15 días de eso, y estoy acá, en la costa este de los estados unidos, observando como la gente que yo pensaba iba a ser blanca disfruta de los días de sol. atrás quedaron mis vueltas para renovar la visa americana, el decidir qué se iba y qué se quedaba, tratar de hacer a mi sobrina de 3 años entender que tía no iba a estar al día siguiente para pegar calcomanías en las paredes de la casa de mi mamá.
tradicionalmente yo no soy una persona que demuestre interés en el imperio del norte, que idealice la mentira del sueño americano o que anhele dejar mi nombre en las páginas del capitalismo salvaje. a mi lo que me llamó la atención no fue ahorrar para ponerme una soda en san jose, o comprarme un 4×4 cuando vuelva a casa. a mi lo que me sedujo fue la idea de unas vacaciones extendidas.
en la práctica, estados unidos no es tan facha como en el discurso. la semana pasada fui a un concierto de jack johnson donde la gente fumaba marihuana más despreocupadamente que en el parque morazán. los ilegales caminan tranquilos por las calles, a plena luz del día. los africanos, los indios, los chinos, los rusos, y sobretodo, los latinoamericanos.
en el barrio donde yo vivo, hay más latinos que en escazú. aquí se juega al fútbol, se habla español y la salsa lizano es más barata que en el automercado.
en el barrio donde yo vivo no hay ningún walmart cerca, la gente anda en bicicleta y la comida rápida significa tacos y dimsum.
el imperio que fox news me ha vendido durante todo este tiempo no lo veo por ninguna parte.
sentada mirando al río hudson, pienso en san josé y en lo poco que extraño la basura en las calles, los conductores psicóticos y el costo desproporcionado en la vida. el reloj marca las 11pm y yo aprovecho la oscuridad para salir a correr por las calles de una ciudad que desconozco y donde, inesperadamente, me siento totalmente segura.