no se cómo llegué hasta aquí.
yo estaba sola en un rincón,
mordiéndome las manos.
mi locura antojadiza
hería mi propia piel.
ahora río sin razón;
la fuerza de la vida,
el puño de dios.
yo estaba sola en un rincón,
mordiéndome las manos.
mi locura antojadiza
hería mi propia piel.
ahora río sin razón;
la fuerza de la vida,
el puño de dios.